El ciclismo es ante todo un deporte de resistencia con la principal aportación de la energía por vía aeróbica. El entrenamiento con pesas es principalmente una actividad anaeróbica que se caracteriza por cortos estallidos de esfuerzos de alta intensidad. A primera vista parecería que  estas dos actividades se encuentran en extremos opuestos del espectro del acondicionamiento físico. De hecho el entrenador de Lance Amstrong compara estos dos entrenamientos con el “aceite y el agua”, aunque reconoce que el entrenamiento con pesas a principios de temporada es esencial para contribuir en la fuerza del ciclista para cubrir las necesidades que surjan durante la temporada de competición.

¿Pero que hacemos con los ciclistas de fin de semana? ¿por qué tienen que preocuparse del trabajo con pesas?

En el libro “the science of cycling” – la ciencia del ciclismo- y en esta web,  se plantean unas ideas generales de las diferentes ventajas del entrenamiento de la fuerza resistencia, además de otros aspectos a tener en cuenta.

1-    Obviamente, el primero y primordial es el aumento de la fuerza. El objetivo definitivo es aumentar el rendimiento en la bici e ir más rápido. Y para ir más rápido el ciclista tiene tres opciones: ejercer más fuerza sobre los pedales, pedalear más rápido o ambos. El entrenamiento de resistencia da más fuerza a la musculatura necesaria para ejercer más fuerza sobre los pedales.

2-    En segundo lugar el entrenamiento de resistencia aumenta la resistencia muscular local. Si los principales grupos de músculos que toman parte en hacer girar los pedales tienen una resistencia acrecentada, el ciclista será capaz de mantener una mayor velocidad constante durante un periodo de tiempo mayor, por lo que conseguirá un mayor rendimiento.

3-    El entrenamiento de resistencia juega un papel importante en la prevención de lesiones. El ciclismo es de forma inherente una actividad altamente repetitiva. Consideremos un ciclista que sale a entrenar durante 2 horas. Con una cadencia de 94 rpm realizará 11.280 pedaladas! Y si el sistema músculo-esquelético no está preparado para manejar esa cantidad de repeticiones se pueden producir fácilmente lesiones por uso excesivo. El entrenamiento de resistencia refuerza el tejido conectivo que se encuentra en los músculos, tendones y en los puntos de unión con los huesos. Los beneficios de estos “hábitos previos” son importantes para todo atleta que no quiera quedarse atrás.

4-    Por último, el entrenamiento de resistencia es una parte importante en el programa de rehabilitación después de una lesión para que el deportista pueda volver a sentarse en la bici.

Alguna duda? Escríbame: jorge@elosteopata.com