Respirar por la boca suele ser una conducta infravalorada que se asume como pasajera. Sin embargo, cuando la vía nasal se obstruye por rinitis, sinusitis o vegetaciones, el paso continuado de aire por la cavidad oral altera el crecimiento facial y la postura del niño.
¿Qué ocurre cuando no se usa la nariz para respirar?
La nariz filtra, humidifica y calienta el aire. Al respirar por la boca se pierden estas barreras de protección y se derivan las siguientes complicaciones:
- Alteraciones en el desarrollo facial: Deformidades en el paladar (paladar ojival), mandíbula retraída o pequeña y apiñamiento dental.
- Problemas de mordida y deglución: Trastornos en la articulación temporomandibular (ATM) y dificultades al tragar.
- Afecciones respiratorias: Infecciones recurrentes, ronquidos y apnea del sueño.
- Adaptaciones posturales: Hipercifosis (joroba) y proyección de la cabeza hacia delante para facilitar la entrada de aire.
El abordaje interdisciplinar
El tratamiento temprano aprovecha el crecimiento del niño para redirigir las estructuras faciales:
- Odontología / Ortodoncia: Corrección del paladar y la alineación dental.
- Fisioterapia y Logopedia: Reeducación de la musculatura orofacial, de la lengua y del patrón respiratorio nasal.
Si has detectado que tu hijo duerme o queda con la boca abierta, vamos
¿Has detectado que tu hijo duerme o pasa el día con la boca abierta?
Vamos a evaluar la musculatura orofacial y el patrón respiratorio para evitar secuelas a largo plazo.
